En casa

Hace días que estoy en casa... igual que muchos, ¿no? La diferencia es que yo casi siempre estoy aquí. Hace años que decidí estar aquí... bajar las revoluciones, dejar de exigirme lo que otros me (y se) exigían. No ha sido fácil, aún es un proceso... pero lo disfruto día a día. Tiene sus momentos buenos y sus momentos malos, como todo en la vida.

En muchos aspectos me siento libre... libre de mis tiempos, libre de tomar mis decisiones, libre de descansar, libre para trabajar... y dejo que esa dulzura que tiene la libertad recorra mis venas y me alimente el alma todos los días.

Por otro lado, esta libertad tiene consecuencias que a veces me hacen tambalear... como estar lejos de mi familia y de mis amigos de toda la vida, y no tener una estabilidad económica mes a mes. Pero son consecuencias que sabía que tenía que aceptar (y querer) para ser feliz con las decisiones que he tomado. Y sé que soy una suertuda... pero no por vivir así... si no que por haber podido tomar esa elección. No todos tienen esa suerte. Muchos sí! Pero muchísimos no! Aún así, siento que hay varios que no ven que tienen ese poder... esa libertad de elegir, porque cuando estamos dentro de un círculo que gira y gira, ni tiempo nos da para ponernos a pensar si queremos estar ahí. ¿Por qué les cuento todo esto? No sé... Quizás es una necesidad muy egoísta de mi parte de sacar lo que hay dentro... o quizás creo que al compartirlo de alguna manera generosa y desinteresada podré ayudar a alguien que le haga sentido leerme. No lo tengo claro. Sé que este es un momento (histórico) muy intenso para todos y que cada uno de nosotros se lo va a vivir de distintas maneras. Yo sólo tengo la ilusión y la esperanza, que como sociedad aprovechemos esta bajada de ritmo para preguntarnos cosas importantes (cosas personales y cosas comunitarias), esas que siempre hemos estado evadiendo o esas que nunca se cruzaron por nuestras cabeza... y que seamos capaces de responder esas preguntas sin presionarnos... a nuestro ritmo, pero ojalá que logremos encontrarles respuestas no sólo con la cabeza, sino que también con el corazón.


Les dejo un abrazo inmenso a todas las personas que llegaron hasta aquí... y un regalito con mucho amor por si necesitan acompañar sus días con un tejido <3 PATRÓN MANZANITAS







Abreviaciones:

cad: cadeneta

pr: punto raso

pb: punto bajo

pm: punto medio

aum: aumento

dism: disminución



Manzanita:

1) anillo mágico + 6 pb (6) 2) 1 aum x 6 (12) 3) (1 pb + 1 aum) x 6 (18) 4) (2 pb + 1 aum) x 6 (24) 5) (4 pb + 1 dism) x 4 (20)

6) (8 pb + 1 dism) x 2 (18)

7) (4 pb + 1 dism) x 3 (15) 8) (3 pb + 1 dism) x 3 (12) 9) 12 pb (12) 10) 1 dism x 6 (6) Deja 25 cm de hilo para cerrar y rematar. Luego dale forma a tu manzanita introduciendo la aguja desde la base hacia la parte superior en el centro. Tira el hilo con fuerza y luego vuelve a pasarlo hacia abajo. Repite una vez más.


Palito café Engancha el hilo café en el centro superior de la manzanita. Teje 4 cadenetas y luego esconde las dos hebras de cada lado con la aguja.



Hoja verde: Has 3 cad.

Teje un pr en la segunda cad y un pm en la primera. Deja 15 cm de hilo para coser en la parte superior de la manzanita.

¡Eso es todo! Ya tienes tu manzanita lista. Ahora sólo tienes que decidir si te gustan más las rojas o las verdes ;)



Teje cuantas quieras ( y cuándo quieras!). Si las compartes en tus redes etiquetando a @alegriahechaamano o usando el hashtag #alegriahechaamano me ayudarás y me harás muy feliz :)

Comparte con el mundo tu alegría, así como yo comparto la mía contigo ;)


Letra chica:

Este es un diseño exclusivo y original de Alegría Hecha a Mano. Es un patrón GRATUITO para uso personal. No puede ser copiado, distribuido, vendido, publicado o utilizado de cualquier manera que no respete el derecho de autor. Sólo te pido que recuerdes y respetes eso para que mi trabajo de diseñadora pueda seguir existiendo <3 ¡Gracias!

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